lunes, 28 de marzo de 2016
jueves, 24 de marzo de 2016
Decisiones Propias, ¿Qué es bueno para mí y qué es malo para mí?
Desde hacía unos días que tenía en mente que algo debía de subir ya al blog pues pasan los días, las semanas y no escribo nada pero, ¿por qué imponerme ésta "obligación" de escribir sí realmente no hay nada que aportar? Es por ello que decidí liberarme de ese pensamiento que me pesaba y sólo escribir cuando, como me sucedió ayer, me sienta con las ganas e ilusión por hacerlo.
Cada uno de nosotros tiene una manera de vivir y es que hay tantas maneras de caminar en este mundo como personas hay en él. En cada paso que demos, aparecerán miles de decisiones que deberemos de tomar las cuales nos conducirán a diferentes caminos. Cuando esto suceda, cuando tengamos que tomar una decisión, nos preguntaremos si hemos elegido la más acertada. Es en éste preciso instante en el que te pediría que te detuvieses y te preguntases ¿Existe realmente respuestas correcta o incorrecta? Lo único que es seguro es que una vez elegida, se desencadenarán una serie de sucesos los cuales podrían ser bien explicados por el principio causa-efecto.
Si analizásemos más de cerca, podemos decir que la decisión que tomamos es la más correcta y acertada para uno mismo. Llegado a este punto mi pregunta es ¿Qué es la vida sino una manera de ver las cosas desde un punto de vista propio? Por lo tanto, creo que es muy importante tener claro siempre que es lo que para uno es bueno o malo. En muchas ocasiones, nos dejamos llevar por el entorno y las personas que lo rodean. Creo que es ésta la razón por la cual a veces no estamos satisfechos con las decisiones que tomamos, pues en cierto modo no son nuestras. Ante cada una de nuestras decisiones deberíamos de pararnos y buscar la solución en uno mismo. Somos lo suficientemente hábiles como para saber qué es lo que nos gusta y lo qué no, qué es lo que nos hace felices y qué es lo que nos entristece, lo malo es que a veces no somos conscientes de ello y nos dejamos influenciar con información que viene del exterior, ya sea por miedo, dudas, presiones o por ser demasiado pesadas para enfrentarnos a ello, entre otras razones.
La persona que tiene la última palabra sobre lo que pasa en su vida es esa misma persona. Y es en este momento en el que es muy importante saber la actitud con la que nos enfrentamos a la vida. La actitud, una vez combatidas las influencias externas, es la que puede hacer que esa decisión sea buena o mala. Si tenemos una buena actitud, seremos capaces de buscar en nosotros mismos las respuestas, sin embargo, si tenemos una mala actitud, generada por miedos, dudas, enojo... lo que pasará es que iremos en busca de un apoyo externo, pues no estaremos satisfechos con nada que venga de nosotros mismos.
Por lo tanto deduzco de todo lo mencionado hasta ahora, que es uno mismo el que decide o debería decidir. Y es que somos dueños de nuestros propios pensamientos por lo que hay que ser conscientes del poder que tenemos para cambiarlos, cambiar nuestra actitud y poder así elegir por qué caminos se quiere viajar. Hay que ser consciente de lo que es bueno o malo para cada uno sin dejar que nos afecten opiniones ajenas a nosotros mismos. Además, hay que ser consciente del estado mental en el que nos encontramos, si tenemos una buena o mala actitud para enfrentarnos a ello. Resumiendo, si somos capaces de dejar en manos de una buena actitud por nuestra parte y de no dejarnos influenciar por lo exterior, podremos estar satisfechos con nuestras decisiones pues serán como bien dije y remarco, nuestras propias decisiones.
Hace ya un año que decidí trabajar en esto mismo, en el cambio de actitudes, aplicar la psicología hacia mí misma. Ahora, a día de hoy, puedo decir que es una de las decisiones más "correctas" que he tomado. Aún sigo trabajando en ello pues como todo en la vida, no se puede ser un experto de la noche a la mañana además de que nunca se es el más inteligente en un campo sino que siempre vas a estar en continuo crecimiento, incluso con tropiezos y retrocesos... A pesar de ello, cada vez tengo la sensación de remontar con más fuerza y de superarme a mí misma, cada vez tengo más claros los pasos que doy y el camino que trazo y voy dejando atrás para ver venir de nuevos. Es de este modo por el que seguiré viviendo mi vida intensamente a pesar de lo que pueda suceder, pues tengo claro que pase lo que pase, mi actitud será la más positiva posible y sincera en cada situación, hacia las personas de mi alrededor y sobre todo conmigo misma. Dejaré el tiempo que sea necesario para experimentar el lado amargo de las cosas, y así, de ese modo poder aprender y crecer, mirando dentro de mí sin dejarme influenciar por lo ajeno, me preguntaré ¿Qué es bueno para mí, qué es malo para mí?... Pues mi única meta, mi destino y objetivo en este viaje por la vida es ser y estar feliz.
Cada uno de nosotros tiene una manera de vivir y es que hay tantas maneras de caminar en este mundo como personas hay en él. En cada paso que demos, aparecerán miles de decisiones que deberemos de tomar las cuales nos conducirán a diferentes caminos. Cuando esto suceda, cuando tengamos que tomar una decisión, nos preguntaremos si hemos elegido la más acertada. Es en éste preciso instante en el que te pediría que te detuvieses y te preguntases ¿Existe realmente respuestas correcta o incorrecta? Lo único que es seguro es que una vez elegida, se desencadenarán una serie de sucesos los cuales podrían ser bien explicados por el principio causa-efecto.
Si analizásemos más de cerca, podemos decir que la decisión que tomamos es la más correcta y acertada para uno mismo. Llegado a este punto mi pregunta es ¿Qué es la vida sino una manera de ver las cosas desde un punto de vista propio? Por lo tanto, creo que es muy importante tener claro siempre que es lo que para uno es bueno o malo. En muchas ocasiones, nos dejamos llevar por el entorno y las personas que lo rodean. Creo que es ésta la razón por la cual a veces no estamos satisfechos con las decisiones que tomamos, pues en cierto modo no son nuestras. Ante cada una de nuestras decisiones deberíamos de pararnos y buscar la solución en uno mismo. Somos lo suficientemente hábiles como para saber qué es lo que nos gusta y lo qué no, qué es lo que nos hace felices y qué es lo que nos entristece, lo malo es que a veces no somos conscientes de ello y nos dejamos influenciar con información que viene del exterior, ya sea por miedo, dudas, presiones o por ser demasiado pesadas para enfrentarnos a ello, entre otras razones.
La persona que tiene la última palabra sobre lo que pasa en su vida es esa misma persona. Y es en este momento en el que es muy importante saber la actitud con la que nos enfrentamos a la vida. La actitud, una vez combatidas las influencias externas, es la que puede hacer que esa decisión sea buena o mala. Si tenemos una buena actitud, seremos capaces de buscar en nosotros mismos las respuestas, sin embargo, si tenemos una mala actitud, generada por miedos, dudas, enojo... lo que pasará es que iremos en busca de un apoyo externo, pues no estaremos satisfechos con nada que venga de nosotros mismos.
Por lo tanto deduzco de todo lo mencionado hasta ahora, que es uno mismo el que decide o debería decidir. Y es que somos dueños de nuestros propios pensamientos por lo que hay que ser conscientes del poder que tenemos para cambiarlos, cambiar nuestra actitud y poder así elegir por qué caminos se quiere viajar. Hay que ser consciente de lo que es bueno o malo para cada uno sin dejar que nos afecten opiniones ajenas a nosotros mismos. Además, hay que ser consciente del estado mental en el que nos encontramos, si tenemos una buena o mala actitud para enfrentarnos a ello. Resumiendo, si somos capaces de dejar en manos de una buena actitud por nuestra parte y de no dejarnos influenciar por lo exterior, podremos estar satisfechos con nuestras decisiones pues serán como bien dije y remarco, nuestras propias decisiones.
Hace ya un año que decidí trabajar en esto mismo, en el cambio de actitudes, aplicar la psicología hacia mí misma. Ahora, a día de hoy, puedo decir que es una de las decisiones más "correctas" que he tomado. Aún sigo trabajando en ello pues como todo en la vida, no se puede ser un experto de la noche a la mañana además de que nunca se es el más inteligente en un campo sino que siempre vas a estar en continuo crecimiento, incluso con tropiezos y retrocesos... A pesar de ello, cada vez tengo la sensación de remontar con más fuerza y de superarme a mí misma, cada vez tengo más claros los pasos que doy y el camino que trazo y voy dejando atrás para ver venir de nuevos. Es de este modo por el que seguiré viviendo mi vida intensamente a pesar de lo que pueda suceder, pues tengo claro que pase lo que pase, mi actitud será la más positiva posible y sincera en cada situación, hacia las personas de mi alrededor y sobre todo conmigo misma. Dejaré el tiempo que sea necesario para experimentar el lado amargo de las cosas, y así, de ese modo poder aprender y crecer, mirando dentro de mí sin dejarme influenciar por lo ajeno, me preguntaré ¿Qué es bueno para mí, qué es malo para mí?... Pues mi única meta, mi destino y objetivo en este viaje por la vida es ser y estar feliz.
martes, 8 de marzo de 2016
Mientras tanto, disfrutemos del paisaje.
A partir de estas líneas, empieza un blog en el cual el objetivo principal es transmitir alegría, positivismo y buen rollo a todo aquel que quiera regalarme un poco de su tiempo y cómo no, intentar despertar en vosotros la duda, el razonamiento crítico, y provocar una respuesta por vuestra parte compartiendo vuestra opinión, expresando ideas y pensamientos para llegar a mejores conocimientos juntos.
Mi nombre es Virginia, me defino a mi misma como una chica alegre, realista pero con grandes sueños e ilusiones, inquieta, con ganas de aprender, con muchos pensamientos y preguntas a las que intento dar respuestas indagando tanto de lo que la experiencia y las personas de mi alrededor me aportan como de lo que surge desde mi interior. Pero lo más importante y lo que mejor me define es que soy una persona que se entrega a los demás, que cree que el amor es la energía más grande que existe y que es el motor que mueve todo en esta vida.
La razón de realizar este blog, que no el objetivo, fue gracias a todas las personas que me han ido apoyando, confiando en mí y que a su vez fueron las mismas que me dieron la oportunidad de conocerlas más y mejor. De tal manera, ese vínculo que fui creando con ellas me dejó plantar una semillita en sus mentes y corazones que daría lugar a unas series de micro transformaciones en sus vidas, que más tarde serían ellos mismos los responsables de seguir cuidando y hacer florecer de la mejor manera en su interior. GRACIAS.
Espero que os gusten las líneas que os iré escribiendo. A pesar de tener mi objetivo claro, puede que este camino empiece aquí pero nunca se sabe que rutas se tomarán y a que lugares nos dirigen, mientras tanto, disfrutemos del paisaje.
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